Es un poco difícil encontrarlo y hay otros lugares donde guardar el equipaje (incluidas taquillas a la vuelta de la esquina), pero este sitio es realmente agradable y seguro. Está en la cafetería-bar que hay a la vuelta de la esquina. La ubicación que aparece en los mapas no es muy precisa, pero merece la pena esforzarse por encontrarlo. El bar lo regenta una familia que es muy amable y educada, y transmite una sensación de honestidad que ayuda a sentirse seguro.